miércoles, 28 de septiembre de 2011

Munt de Mots

Del 15 al 22 de octubre se celebra en Barcelona un Festival de Narración Oral en el que participamos junto a narradores y narradoras estupendos como Cristina Verbena, José Campanari, Virginia Imaz, Pep Bruno, Charo Pita...  ¡Un montón! Es nuestra primera vez en Barcelona, ¡qué nervios! ¡Qué ilusión! 
Por si te apetece pasar a vernos: 
Jueves 20 de octubre a las19:30h "Tu cuerpo en mi boca" en la Biblioteca Gòtic- Andreu Nin Rambla, 30-32, T. 933 437 369 www.bcn.cat/bibgotic
Viernes 21 de octubre a las 20:00h "Tu cuerpo en mi boca" en C.C. Torre Llobeta C. Santa Fe, 2 bis, T. 93 358 56 14 www.cctorrellobeta.es 
También el viernes 21 pero a las 22:30h Una Noche de Cuento en el Teatre Almeria(junto a José Campanari y Virginia Imaz) Teatre Almería C. Sant Lluís, 64, T. 93 351 82 31 http://www.almeriateatre.com/
Y para postreeeeeeeeeee..El domingo 23 a las 18:00.haremos nuestro espectáculo "Ojos como platos",  en   La Ruquería Querubí, Calle Perla, 11, alí estaremos acompañadas de Arnau Vilardebó (que nos anfitrionea gentilmente). Las entradas se venden en atrapalo.com :
http://www.atrapalo.com/entradas/palique-cuenteras-ojos-como-platos_e47012/



domingo, 4 de septiembre de 2011

Misterio

Doy vueltas a mi recuerdo de la función de Eraclio Zepeda en el Maratón de los Cuentos de Guadalajara. A lo fácil que parecía todo, a su presencia poderosa, a lo que convocaba con sus palabras: un mundo entero. Lo recuerdo sonriente, ilusionado. Recuerdo gestos pequeños y gráciles, apenas un movimiento que me hacía ver un perro o un la forma de un hueso. Recuerdo el brillo de sus ojos y el placer con el que nos hablaba de personas a las que admiraba. Recuerdo su voz tirando de mí y de mi imaginación, conduciéndome como una mano por lugares que no conocía. Y a los que no podré volver si no es con él. Don Eraclio cuenta sin imponerse, sin alardes. Simplemente está ahí, y hay que escucharle.
Creo que el oficio de contar historias oralmente es el más misterioso de todos. Se hace arte con algo que pertenece totalmente a la vida cotidiana. ¿Dónde está lo artístico? ¿Qué es lo que produce belleza? No lo encuentro en la técnica, que existe, claro. Compartimos aspectos de la técnica de actores y cantantes, de oradores de variado tipo, e incluso de bailarines. Como ellos necesitamos presencia, técnica vocal, conciencia del propio cuerpo y coraje. Lo esencial se me escapa (ya llegará) y ante eso, lo que se me ha impuesto es el misterio.
Sé lo difícil que es hacer lo que hace don Eraclio porque me dedico a ello. Cuando le escuché, cuando estuve ahí, todo era fluido, ligero, gentil, aparentemente fácil. Sobre el escenario había un hombre mayor sentado que hablaba. ¿Qué más hacía? Nada. Pero escucharle fue una experiencia cargada de sentido e intensidad, alejada de la vida cotidiana. Con él más que con otros narradores y otras narradoras que admiro me enfrento al misterio de nuestro oficio. Un misterio sencillo que, como el del agua, está hecho de transparencia.
Magda

viernes, 2 de septiembre de 2011

El arte del zapatero

"Lo esencial en el arte del zapatero es hacer zapatos que no dañen los pies; lo esencial en el arte del teatro consiste en crear una relación con el público que funcione a partir de unos elementos muy concretos."
Peter Brook en La puerta abierta

Más adelante, Brook dice que teatro es una palabra vaga y que hablar de teatro es como hablar de la vida, que el teatro no tiene que ver ni con edificios, ni con actores, textos, estilos o formas. "La esencia del teatro se halla en un misterio llamado el momento presente." ¿Que es esencial en nuestro oficio de contadores de historias? 

Como los artesanos, zapateros o alfareros, aprendemos a hacer haciendo. Y viendo hacer. Este mes de junio, los que fuimos al Maratón de Guadalajara y vimos a don Eraclio Zepeda tuvimos acceso al misterio. Lo presenciamos. Había allí, sobre el escenario del teatro Moderno un hombre que hablaba. Y con su voz, sus gestos, y eso inasible que está en la voz, en la mirada y en los gestos pero que es otra cosa, nos llevó de viaje y detuvo el tiempo. Cuando hablar es arte lo que sucede es muy difícil de describir. Porque hablar es algo cotidiano, pero cuando se hace como lo hace don Eraclio, sucede algo que podemos llamar magia, o misterio, o hacer buenos zapatos. Escuchar al público y compartir un ritmo, un latido. Conectar con el propio mundo interior, con lo invisible que se quiere transmitir. Confiar en la imaginación del público. Estar en el presente. Tomar la palabra. Contar. Y que el tiempo se detenga y el espacio cambie, se mueva, que aparezcan mundos y personas. Sí, escuchen, es don Eraclio que está contando.
Magda